¿ENOJADO CON DIOS?
“¿Por qué están tan enojadas las naciones? ¿Por qué pierden el tiempo en planes inútiles? Los reyes de la tierra se preparan para la batalla; los gobernantes conspiran juntos en contra del Señor y en contra de su ungido.” Salmos 2:1-2 NTV
“Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón.” Salmos 37:4 NTV
Nadie nos conoce mejor que Dios, ni siquiera nosotros mismos. Muchas veces pedimos cosas que parecen buenas, pero Dios, que conoce el futuro, sabe que podrían dañarnos o alejarnos de su voluntad.
Por amor, muchas veces no responde como esperamos, librándonos de situaciones y consecuencias que nosotros no alcanzamos a ver.
“Jesús contestó: —Ustedes no saben lo que piden… San Mateo 20:22a DHH94I
“De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues no sabemos qué nos conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” Romanos 8:26 RVC
¿Por qué nos enojamos con el Señor y nos ponemos en su contra? Si Jesús nos enseñó a orar pidiendo que se hiciera su voluntad y no la nuestra, y no solo nos enseñó a orar así, sino que él mismo oró así y aceptó y cumplió la voluntad de Dios hasta el último momento en el que estuvo en esta tierra.
Conocemos entonces desde el principio que la forma en la que debemos orar y esperar respuesta de Dios es teniendo en cuenta que debe prevalecer su voluntad por encima de la nuestra. Entonces, ¿por qué el enojo?
¿Acaso quienes se dejan dominar por la ira creen que, al oponerse a la voluntad de Dios, Él dejará de ser Dios? ¿Piensan que perderá poder, autoridad o dominio?
¿Qué ganan rechazando sus leyes y sus caminos? Absolutamente nada. Pero sí pueden perder mucho.
Permitir que la ira llene nuestro corazón nos ciega y nos impide ver con claridad que aquel a quien rechazamos en realidad solo quiere nuestro bien.
Jesús dijo:
“Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana».” Mateo 11:30 NTV
Y muchos dicen en sus corazones o actúan de esta manera:
“«¡Rompamos las cadenas! —gritan—, ¡y liberémonos de ser esclavos de Dios!».” Salmos 2:3 NTV
“Entonces el Señor dijo: «Mi Espíritu no tolerará a los humanos durante mucho tiempo, porque solo son carne mortal. En el futuro, la duración de la vida no pasará de ciento veinte años».” Génesis 6:3 NTV
“Pero el que gobierna en el cielo se ríe; el Señor se burla de ellos. Después los reprende con enojo; los aterroriza con su intensa furia.” Salmos 2:4-5 NTV
“»Porque Dios corrige y castiga a todo aquel que ama y que considera su hijo.»” Hebreos 12:6 TLA
La frustración permanecerá mientras sigamos creyendo que el plan que Dios no nos concedió era mejor que el suyo. Pensar así revela falta de confianza, porque quien realmente confía en Dios entiende que solo Él sabe qué es lo que más nos conviene.
Su voluntad siempre será mejor, porque Él es perfecto y nosotros no.
Aplicación
Examina hoy tu corazón con honestidad: ¿hay enojo, frustración o resistencia hacia Dios porque no hizo las cosas a tu manera? Entrégale nuevamente tus planes, tus tiempos y tus expectativas. Decide confiar en su voluntad, aun cuando no la entiendas, recordando que su “no” también es una expresión de amor y cuidado. Someterse a Dios no es perder libertad, es encontrar descanso.