EL PRIVILEGIO DE SER ACEPTADOS
En los versículos anteriores(Salmos 5:4–6), se describen las personas que Dios rechaza debido a la maldad persistente en sus corazones y sus obras. Ahora, en Salmos 5:7–8, el enfoque cambia completamente: David reconoce con gratitud que, a diferencia de aquellos, él sí puede acercarse a Dios y entrar en su presencia. Esto no lo presenta como un mérito propio, sino como un acto de la misericordia y el amor de Dios.
Salmo 5:7
“Pero yo, por tu gran amor puedo entrar en tu casa; puedo postrarme reverente hacia tu santo Templo.” Salmos 5:7 NVI
David reconoce un contraste claro:
- “Pero yo…”
No porque sea mejor, sino porque ha sido alcanzado por algo superior:
- “tu gran amor”
El acceso a Dios no es por mérito humano, sino por su amor y misericordia.
Esto se confirma en el Nuevo Testamento:
“Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto… nos dio vida… ¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!” Efesios 2:4–5 NTV
Antes, todos estábamos en la misma condición:
“Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios…” Efesios 2:3 NTV
Nadie se acerca a Dios por ser bueno, sino porque Dios decidió extender su gracia.
Además, David menciona:
- “puedo postrarme reverente”
Esto implica:
- Humildad
- Reconocimiento de autoridad
- Actitud de adoración
No solo se trata de poder entrar, sino de cómo nos presentamos delante de Dios.
Salmo 5:8
“Señor, por causa de mis enemigos, dirígeme en tu justicia; endereza tu senda delante de mí.” Salmos 5:8 NVI
David no solo agradece el acceso, sino que pide dirección.
Estar en la presencia de Dios implica depender de Él para vivir correctamente.
- “dirígeme en tu justicia”
- “endereza tu senda”
Esto muestra:
- Reconocimiento de necesidad
- Dependencia de Dios
- Deseo de caminar correctamente
No basta con acercarse a Dios, también es necesario caminar conforme a su voluntad.
Dios ha dado dirección desde antes:
“Obedézcanme… hagan todo lo que les diga y les irá bien.” Jeremías 7:23 NTV
Pero muchos rechazan ese camino:
“Fueron tercos… se dejaron guiar por sus propios deseos…” Jeremías 7:24 PDT
Aquí está la diferencia:
- Unos rechazan a Dios
- Otros deciden acercarse y obedecer
Además, este acceso a Dios sigue vigente hoy:
“Él nos salvó gracias a su misericordia, no por algo bueno que hubiéramos hecho…” Tito 3:5 PDT
Y podemos acercarnos continuamente:
“No se preocupen por nada… presenten sus peticiones a Dios…” Filipenses 4:6 NVI
Pero hay una condición clave:
“Sin fe es imposible agradar a Dios…” Hebreos 11:6 NVI
Acercarse a Dios requiere fe y una decisión voluntaria.
Finalmente, David también expresa confianza en medio de la oposición:
- “Endereza tu senda delante de mí.”
Dios no solo permite entrar a su presencia, sino que también guía, protege y afirma el camino.
“Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos…” Salmos 23:5 NTV
“Si tú me bendices… me llenarás de alegría.” Salmos 109:28 TLA
- El acceso a Dios es un privilegio que proviene únicamente de su gracia y misericordia, no del mérito humano.
- Dios acepta a quienes responden a su llamado con fe y humildad.
Aplicación
Valora el privilegio de poder acercarte a Dios y decide responder a su llamado. Acércate con fe, humildad y disposición de caminar en su voluntad.