JESÚS, EL CUMPLIMIENTO DE LA PASCUA
En la enseñanza anterior vimos cómo el cordero de la Pascua tenía características específicas y cumplía un propósito dentro del pueblo de Israel.
Pero también observamos que este cordero no era solo un elemento de una celebración antigua, sino una figura que apuntaba hacia algo mayor dentro del plan de Dios.
Esto nos lleva a una pregunta clave:
¿Cómo se relaciona ese cordero con Jesucristo?
Al estudiar las Escrituras, encontramos que la Biblia establece una conexión directa entre el cordero de la Pascua y la vida de Jesús.
1. Jesús fue identificado como el Cordero de Dios
Cuando Juan el Bautista vio a Jesús, hizo una declaración que conecta directamente con la figura del cordero de la Pascua:
“He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” Juan 1:29 RVR1960
Esta afirmación no fue casual.
El pueblo de Israel estaba familiarizado con el sacrificio del cordero en la Pascua. Sin embargo, ese cordero no libraba del pecado, sino de la muerte física y de la esclavitud en Egipto.
“Y aquel día os será en memoria…” Éxodo 12:14 RVR1960
“Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.” Éxodo 20:2 RVR1960
Egipto representaba un lugar de esclavitud, y en ese contexto, el pueblo fue liberado de una cautividad física.
Pero cuando Juan el Bautista identifica a Jesús como el Cordero de Dios, está revelando una verdad más profunda: la verdadera esclavitud del ser humano no es solo externa, sino espiritual.
“De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.” Juan 8:34 RVR1960
Mientras muchos esperaban un libertador político que los librara del dominio romano:
“Nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel…” Lucas 24:21 RVR1960
Dios ya había mostrado desde la Pascua que la necesidad más profunda del hombre no era solo ser libre físicamente, sino ser libre del pecado.
2. Jesús cumplió las características del cordero sin defecto
En la Pascua, el cordero debía ser sin defecto (Éxodo 12:5).
En el Nuevo Testamento, se muestra que Jesús vivió sin pecado.
“…como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” 1 Pedro 1:19 RVR1960
Aquí la Palabra nos deja ver algo más profundo:
En el Antiguo Testamento el defecto era físico, pero en Cristo se revela que el verdadero defecto es el pecado.
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” Romanos 3:23 RVR1960
Para el ser humano es imposible presentarse sin defecto delante de Dios, por eso necesitamos un Salvador.
El sacrificio de Jesús es el único que nos presenta limpios delante del Padre:
“Y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” 1 Juan 1:7 RVR1960
Además, Él es nuestro intercesor:
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” 1 Timoteo 2:5 RVR1960
Y es el único camino:
“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6 RVR1960
La Biblia también habla de vestiduras limpias como símbolo de justicia:
“Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente…” Apocalipsis 19:8 RVR1960
Esto muestra que lo que realmente nos mancha no es lo externo, sino el pecado.
Y que solo Jesús, quien vivió sin pecado, puede presentarnos sin mancha delante de Dios.
3. Jesús fue examinado antes de su sacrificio
Tal como el cordero era observado antes de ser sacrificado, Jesús también fue examinado públicamente.
Fue llevado ante autoridades religiosas y civiles, y aunque fue interrogado, no se halló culpa en Él.
“Ningún delito hallo en este hombre.” Lucas 23:4 RVR1960
Esto muestra que su sacrificio no fue el resultado de culpa propia, sino parte del plan de Dios.
4. Jesús murió como sacrificio
Así como el cordero de la Pascua moría en lugar de los primogénitos, Jesús también murió como sacrificio.
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados…” Isaías 53:5 RVR1960
En la Pascua, la sangre en los dinteles libraba de la muerte a los primogénitos:
“Y veré la sangre y pasaré de vosotros…” Éxodo 12:13 RVR1960
Esto no fue casualidad, sino parte del diseño perfecto de Dios:
En la primera Pascua, Él ordenó que la sangre del cordero fuera colocada sobre los dinteles y los postes de las puertas, que eran de madera.
Siglos después, esa imagen cobra un significado aún más profundo cuando Jesucristo derrama su sangre sobre un madero.
Lo que en Egipto fue una señal visible de protección, en la cruz se convierte en una realidad espiritual: la sangre de Jesús no solo cubre una casa, sino que limpia y salva al ser humano.
Así, desde el principio, Dios estaba mostrando una figura que apuntaba directamente al sacrificio de Cristo.
Hoy, la sangre de Jesús nos libra de la muerte espiritual:
“…y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.” Apocalipsis 1:5 RVR1960
Y nos hace parte de aquellos que serán primicias delante de Dios:
“De su voluntad, él nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.” Santiago 1:18 RVR1960
5. Jesús fue el cumplimiento de la Pascua
El apóstol Pablo lo expresa de manera directa:
“Porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.” 1 Corintios 5:7 RVR1960
Esto confirma que lo que comenzó como una celebración en el Antiguo Testamento encuentra su cumplimiento en Jesucristo.
Principio bíblico
Dios revela progresivamente su plan, mostrando primero figuras y luego su cumplimiento en Cristo.
“Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros…” Hebreos 10:1 RVR1960
Conclusión
El cordero de la Pascua no era solo un símbolo dentro de la historia de Israel.
Era una figura que apuntaba hacia una realidad mayor: Jesucristo.
Mientras que en Egipto el pueblo fue librado de una esclavitud física, en Cristo se revela la verdadera necesidad del ser humano: ser libre del pecado.
Jesús no vino solamente a cambiar circunstancias externas, sino a traer una libertad mucho más profunda.
Comprender esto nos permite ver que el mensaje de la Pascua va más allá de una celebración: es una revelación del plan de redención de Dios.
Seguiremos estudiando…
Mañana veremos (Día 5)
-
Tradiciones de Semana Santa que no aparecen en la Biblia.
-
Exploraremos algunas prácticas que se han asociado con esta celebración a lo largo del tiempo y veremos cuáles de ellas realmente tienen fundamento en las Escrituras.