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¿POR QUÉ CAMBIA LA FECHA?

 

 

Cada año millones de personas alrededor del mundo conmemoran lo que se conoce como Semana Santa. Sin embargo, algo que suele generar curiosidad es que esta celebración no tiene una fecha fija en el calendario.


Algunos años ocurre en marzo y otros en abril. Esto lleva a muchas personas a preguntarse por qué una celebración tan importante para el cristianismo no se conmemora siempre el mismo día.


Para entender esta variación es necesario mirar nuevamente a la Biblia y comprender la relación que existe entre los acontecimientos de la muerte y resurrección de Jesús y una celebración mucho más antigua establecida por Dios: la Pascua.


Al observar las Escrituras podemos distinguir entre lo que Dios estableció en su palabra y las formas en que con el tiempo se organizaron algunas celebraciones dentro de la historia del cristianismo.


¿Por qué la fecha de la Semana Santa cambia cada año?


1. La Pascua fue establecida por Dios con una fecha específica


En el Antiguo Testamento Dios ordenó a su pueblo celebrar la Pascua como recordatorio de su liberación de la esclavitud en Egipto.


Esta celebración no quedaba a elección del pueblo ni dependía de cálculos posteriores. Dios mismo estableció el momento en que debía celebrarse.


“En el mes primero, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.” Levítico 23:5 RVR1960


Esta fecha correspondía al día catorce del primer mes del calendario hebreo, conocido como Nisán.


Los días que hoy conmemoramos dentro de la Semana Santa no fueron instituidos por Dios, pero recordamos en ellos eventos muy importantes como lo son:


Domingo de Ramos:

Jesús entra a Jerusalén como rey, pero ya después sería crucificado (Mateo 21:9)


Jueves Santo:

Jesús, instituye la santa cena, lava los pies de sus discípulos como acto de servicio y esa misma noche es traicionado y arrestado. (Lucas 22:7 / Juan 13)


Viernes Santo:

Jesús es crucificado, mientras paralelamente también el cordero Pascual es sacrificado (Juan 19:30)


Sábado Santo o de Gloria:

Aunque parecía que todavía ha terminado en lo invisible, estabas gastando la victoria (Colosenses 2:15)


Domingo de resurrección:

Jesús vence la muerte y confirma la esperanza de vida eterna (Mateo 28:6)



2. Jesús celebró la Pascua con sus discípulos


Cuando llegamos al Nuevo Testamento vemos que Jesús y sus discípulos continuaban observando esta celebración.


La última cena que Jesús compartió con sus discípulos ocurrió precisamente durante el tiempo de la Pascua.


“Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar la pascua.” Lucas 22:7 RVR1960


Esto muestra que los acontecimientos relacionados con la muerte de Jesús están directamente conectados con esta celebración bíblica.



3. El calendario bíblico es diferente al calendario actual


El calendario del pueblo de Israel se basaba en los ciclos de la luna, por lo que sus meses tenían 29 o 30 días y su año aproximadamente 354 días.


En cambio, el calendario que usamos hoy se basa en el ciclo del sol, con un año de 365 días.


Esta diferencia de 11 días entre ambos calendarios hace que, al trasladar las fechas bíblicas a nuestro calendario actual, no coincidan exactamente cada año, por lo que la celebración puede ubicarse entre marzo y abril.


Comparación de calendarios


Calendario hebreo (lunar):

  • Basado en los ciclos de la luna
  • Cada mes comienza con la luna nueva
  • Meses de 29 o 30 días
  • Un año tiene aproximadamente 354 días


Calendario actual (solar):

  • Basado en el movimiento de la tierra alrededor del sol
  • Meses de 30 o 31 días (febrero 28 o 29)
  • Un año tiene 365 días (366 en año bisiesto)


Diferencia aproximada:


El calendario lunar tiene 11 días menos que el calendario solar.


Por esta razón, cuando las fechas del calendario bíblico se relacionan con nuestro calendario actual, no siempre caen en el mismo día cada año.



4. Con el tiempo se estableció el cálculo actual


Siglos después del tiempo de los apóstoles, dentro de la historia del cristianismo se definió un sistema para determinar cuándo se celebraría esta conmemoración.


Ese cálculo del sistema actual para calcular la fecha fue establecido por líderes de la Iglesia cristiana del Imperio romano en el Concilio de Nicea convocado por el emperador Constantino I donde participaron alrededor de 300 obispos. Allí se buscó unificar varias prácticas entre las iglesias, incluyendo la forma de calcular la fecha de la celebración relacionada con la resurrección de Cristo.


En ese contexto se acordó el sistema basado en la primera luna llena después del equinoccio de primavera, que es el método que explica por qué la fecha cambia cada año.


El equinoccio de primavera es el momento del año en que el día y la noche duran casi lo mismo en toda la tierra.


Esto ocurre porque el sol se posiciona de manera que ilumina por igual ambos hemisferios.


A partir de ese momento:

  • En el hemisferio norte comienza la primavera.
  • En el hemisferio sur comienza el otoño.


Sucede aproximadamente entre el 20 y 21 de marzo.


Este punto del año se usa como referencia para calcular la fecha de la celebración de la Pascua dentro del calendario cristiano, por lo que influye en que la Semana Santa cambie de fecha cada año.


Este método explica por qué la Semana Santa no tiene una fecha fija.



Principio bíblico


Dios estableció tiempos específicos para recordar sus obras y enseñar a cada generación las verdades de su salvación.


“Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones.” Éxodo 12:14 RVR1960



Conclusión


La variación en la fecha de la Semana Santa muestra que esta celebración, tal como se organiza hoy, no fue establecida en la Biblia con un día específico dentro de nuestro calendario actual.


Sin embargo, las Escrituras sí muestran claramente la celebración de la Pascua, una fiesta instituida por Dios para recordar la liberación de Israel y que más adelante estaría profundamente conectada con los acontecimientos de la muerte de Jesucristo.


Comprender esta relación nos ayuda a distinguir entre lo que la Biblia establece directamente y las formas en que algunas celebraciones se organizaron posteriormente dentro de la tradición.


Seguiremos estudiando…


Comprender por qué cambia la fecha de esta celebración nos ayuda a ver algo importante: la Pascua y el significado que Dios mismo estableció desde el principio.


Pero surge una pregunta clave:


¿Qué significa realmente la Pascua y por qué Dios ordenó celebrarla?


Eso es lo que veremos en la próxima enseñanza.

 

 

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