CUANDO CALLAR ES SABIO
“Tiemblen y dejen de pecar. Cuando se vayan a dormir, piensen acerca de eso que tanto les molesta y guarden silencio”. Salmos 4:4 PDT
Cuando leí la palabra con la que inicia de este versículo en esta versión, se me vino a la mente otro pasaje donde la biblia menciona esta palabra y es el siguiente:
“Así que, mis queridos hermanos, como han obedecido siempre —no solo en mi presencia, sino mucho más ahora en mi ausencia—, lleven a cabo su salvación con temor y temblor,” Filipenses 2:12 NVI
En otras versiones reemplazan la palabra “temblor” por “reverencia” o “respeto”, así que, como en Filipenses 2:12 el apóstol Pablo nos incita a cuidar y ejercer nuestra salvación siendo reverentes a Dios, o sea, que no tengamos en poco ese gran regalo que Dios nos dio por su misericordia, también el Salmo 4:4 comienza diciendo “tiemblen y dejen de pecar” invitándonos así a temer a Dios, respetarlo, valorar el regalo de la salvación y corresponder a su gran amor alejándonos de lo que le ofende: el pecado.
Y continúa diciendo el versículo: “Cuando se vayan a dormir, piensen acerca de eso que tanto les molesta y guarden silencio”, y esto no es más que una invitación del salmista a reflexionar y a meditar en aquello que nos está incomodando, molestando, irritando, pues este tipo de cosas, situaciones o personas pueden tentarnos a pecar, pues al sentirnos así tomamos decisiones erradas y podríamos estar respondiendo insensata e imprudentemente por dejarnos llevar de nuestras emociones.
Guardar silencio mientras pensamos en lo que nos incomoda nos hace preguntarnos:
- ¿Realmente vale la pena enojarse o sentirse así por esto que está pasando? (sea cual sea la emoción o sentimiento que te turbe frente a una situación que te molesta)
- ¿Qué solución puedo brindar a este problema?
- ¿Ya he orado a Dios para pedir ayuda y sabiduría para enfrentar esta situación?
Luego de guardar silencio y reflexionar acerca de lo que ocurre, muy seguramente tomaremos decisiones con “cabeza fría”.
El versículo siguiente nos da una respuesta y nos presenta una solución que nos desenfoca del problema y nos enfoca en Dios, y este versículo dice:
“Confíen en el SEÑOR y como sacrificio, hagan el bien.” Salmos 4:5 PDT
Confía en que el Señor te ayudará con eso que tanto te molesta y no tomes decisiones incorrectas por enojo o frustración, mejor presenta eso a Dios y dedícate a hacer el bien.
Hay circunstancias incómodas que vienen para impulsarnos a avanzar, y a veces estamos muy concentrados en evitarlas o en “solucionarlas” que lo que hacemos es ponernos ansiosos y frustrarnos más, porque no se van a ir hasta que decidamos madura y valientemente atravesarlas.
Dice el versículo: “y como sacrificio, hagan el bien.” Pues muchas veces hacer el bien no resulta ser algo fácil o cómodo, sino sacrificial, y aún así Dios nos pide hacerlo, en otras palabras, Dios no esperará a que nos sintamos cómodos para que hagamos lo que debemos hacer.
Nuestro enfoque debe estar en hacer lo que Dios nos llamó a hacer por encima de cualquier circunstancia, esto pueden lograrlo aquellos que confían en Dios, pues si nuestra confianza está en él, no hay situación molesta que nos detenga.
“Fijemos nuestra mirada en Jesús, en quien la fe empieza y termina. En vez del gozo que podía haber tenido, sufrió la muerte en la cruz y aceptó la humillación como si no fuera nada. Después se sentó a la derecha del trono de Dios. Si alguna vez se sienten desfallecidos y agobiados, piensen en Jesús, quien soportó pacientemente el maltrato de parte de los pecadores. Ustedes han luchado contra el pecado, pero no hasta el punto de perder la vida.” Hebreos 12:2-4 PDT
Atraviesa la circunstancia con valentía y determinación y no permitas que ella te atraviese a ti.
Aplicación
Antes de reaccionar ante aquello que te incomoda, detente. Guarda silencio. Examina tu corazón delante de Dios. Pregúntate si tu respuesta honra al Señor o solo descarga tu emoción. Luego, confía en que Él tiene el control y decide hacer el bien aunque no sea cómodo. La madurez espiritual no se demuestra cuando todo está tranquilo, sino cuando eliges obedecer en medio de lo que te irrita.