Atrás

 

 

Oras y no pasa lo que esperabas. Clamas y la situación no cambia. Y empiezas a pensar que Dios no te escuchó, pero ese no es el problema. Dios sí escucha, lo que pasa es que no siempre evita.


Él mismo lo prometió:


“…Estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” Mateo 28:20 NBV


No dijo que te evitaría todos los procesos, dijo que estaría contigo en medio de ellos.


“Aunque pase por caminos oscuros y tenebrosos, no tendré miedo, porque tú estás a mi lado…” Salmos 23:4 PDT


El problema es que queremos un Dios que nos saque del dolor, pero Él está más enfocado en cumplir su propósito en medio del dolor.


Que algo no salga como quieres, no significa que Dios no está en control.


Jesús mismo lo vivió:


“Padre, líbrame de esta copa, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.” Lucas 22:42 PDT


Dios escuchó esa oración, pero no evitó la cruz. Porque había un propósito mayor. Uno eterno.


A veces lo que estás pidiendo que Dios quite, es precisamente lo que Él va a usar para transformarte.


Dios no siempre te saca del fuego, pero nunca te deja solo en él. Mira lo que pasó con Sadrac, Mesac y Abednego en Daniel 3; fueron lanzados al horno, pero no estaban solos, había un cuarto hombre con ellos, el fuego no se evitó, pero tampoco los consumió. Y eso es lo que muchos no entienden:


Dios no falla cuando no evita el proceso, Dios cumple cuando se manifiesta dentro de él.


También por eso, en los momentos más difíciles, no debes dejar de orar, debes hacer lo contrario. 


Jesús, en su momento más duro... “Estaba sufriendo mucho y oraba con fervor…” Lucas 22:44 PDT


Mientras más fuerte el proceso, más profunda debe ser tu búsqueda.

 

Reflexión


¿Estás buscando a Dios o solo estás buscando salir de lo que te duele? Porque si solo lo buscas para que te saque, te vas a frustrar cuando Él decida quedarse contigo en el proceso.

 

  • ¿Puedes seguir confiando, aunque Dios no haga lo que esperas?
  • ¿Puedes seguir orando, aunque no veas respuesta inmediata?


El problema no es que Dios no te escuche, es que no aceptas su voluntad cuando es diferente a la tuya.

 


Oración


Señor, hoy reconozco que muchas veces he buscado más tu respuesta que tu voluntad. Perdóname por frustrarme cuando no haces lo que espero. Enséñame a confiar en ti, incluso en medio del dolor. A buscarte más en los procesos y no alejarme. Y a entender que si tú estás conmigo es suficiente. En el nombre de Jesús. Amén.