Atrás

 

 

 

Deja de decir que estás esperando lo nuevo de Dios, cuando tu vida sigue llena de lo que Él ya te pidió soltar. No es falta de respuesta. No es que Dios no esté obrando. Es que no hay espacio.


“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.” Isaías 43:19 RVR1960


Dios quiere hacer algo nuevo contigo, pero no lo estás viendo, no porque no esté sucediendo, sino porque sigues aferrado a lo viejo.

 

  • Sigues guardando lo que ya cumplió su tiempo
  • Sigues reteniendo lo que te está estorbando
  • Sigues cargando lo que Dios nunca te pidió cargar.

 

Y luego preguntas: “¿Por qué no veo lo que Dios prometió?”

 

Estás lleno, pero de lo incorrecto. Dios no derrama lo nuevo sobre una vida saturada de lo viejo.


“Ni echan vino nuevo en odres viejos…” Mateo 9:17 RVR1960

 

No es que Dios no quiera darte más, es que tú no has vaciado lo que ya no sirve:

 

  • Relaciones que sabes que te alejan de Dios
  • Hábitos que ya identificaste pero no sueltas
  • Pensamientos que te contaminan y sigues alimentando
  • Heridas que prefieres guardar antes que sanar

 

No te engañes: ¡Eso no te está acompañando, te está deteniendo!

 

Lo que no sueltas, te bloquea

 

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23 RVR1960

 

Tu problema no es lo que te falta, es lo que no has querido soltar. Porque mientras sigas lleno de rencor, no hay espacio para la paz. Mientras sigas lleno de ansiedad, no hay espacio para la confianza. Mientras sigas lleno de lo viejo, no hay espacio para lo nuevo.

 

Dios no va a competir con lo que tú decides guardar


“Todo tiene su tiempo… tiempo de guardar, y tiempo de desechar.” Eclesiastés 3:6 RVR1960


Y ya hay cosas en tu vida que debiste haber desechado hace tiempoPero no lo haces

  • Por apego
  • Por costumbre
  • Por miedo
  • Por comodidad


Y mientras no decidas soltar, seguirás exactamente en el mismo lugar.

 

Hoy Dios te confronta


No es un llamado suave, es una decisión urgente. O sueltas, o te estancas.


“Abre tu boca, y yo la llenaré.” Salmos 81:10 RVR1960


Pero Dios no llena lo que tú te empeñas en mantener ocupado.

 

Vuelve a Dios

Vuelve a Dios soltando. Vuelve a Dios vaciándote. Vuelve a Dios dejando ir lo que Él ya te mostró. No sigas pidiendo más, si no estás dispuesto a soltar. Porque lo nuevo de Dios, no entra en un corazón lleno de lo viejo.

 


Oración

 

Señor, hoy reconozco que he estado reteniendo cosas que me alejan de ti. Perdóname por aferrarme a lo que ya debía soltar. Dame la valentía para vaciar mi vida de todo lo que no viene de ti y haz espacio en mí para lo nuevo que quieres hacer. En el nombre de Jesús. Amén.