“El reino de Dios avanza… Solo la gente valiente y decidida logra formar parte de él.” Mateo 11:12 TLA
El camino angosto no es para cómodos, es para valientes. No es un camino que se admira, es un camino que se decide. Jesús no dijo que habría muchos en él. Dijo que serían pocos.
“Estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” Mateo 7:14 RVR1960
Camino significa trayecto. Es la vía que conecta dos puntos, comienza cuando decides seguir a Cristo y termina cuando estás con Él por la eternidad.
“Yo soy el camino, la verdad y la vida…” Juan 14:6 PDT
Pero no basta con empezar, hay que permanecer. Y permanecer en este camino implica algo que muchos evitan: incomodidad.
- El camino angosto es ajustado. No puedes vivir como quieres, tienes que alinearte a la Palabra.
- Es cercano. No puedes vivir lejos de Dios y pretender seguir en él.
- Es restringido. No puedes darle rienda suelta a tu carne y seguir avanzando.
Aquí no todo se permite.
El camino angosto es cuando decides no devolver mal por mal, aunque tengas la razón.
“Calla en presencia de Dios, y espera paciente…” Salmos 37:7 TLA
Es cuando te niegas a ti mismo, aunque tu deseo grite lo contrario.
“Niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.” Lucas 9:23 NBLA
Es cuando dejas de vivir como el mundo vive, aunque todos lo vean normal.
“No se amolden al mundo… sino sean transformados…” Romanos 12:2 NVI
Es cuando sueltas tus planes, aunque te cueste, para abrazar los de Dios.
“Yo sé los planes que tengo para ustedes…” Jeremías 29:11 DHH94I
Es cuando eliges agradar a Dios, aunque eso signifique incomodar a otros.
“Si mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo.” Gálatas 1:10 NTV
Y aquí está la verdad que confronta: Muchos quieren la vida eterna, pero no quieren el camino angosto.
- Quieren a Dios, pero sin negarse
- Quieren propósito, pero sin obediencia
- Quieren promesas, pero sin proceso.
Pero este camino no se adapta a ti. Tú te adaptas a él. No puedes caminar en lo angosto viviendo como si fuera ancho.
Reflexiona
- ¿Estás realmente en el camino angosto, o solo crees que lo estás?
- ¿Estás obedeciendo a Dios, o solo acomodando tu vida a lo que te conviene?
- ¿Estás negándote a ti mismo, o justificando lo que Dios ya te pidió soltar?
Porque el camino angosto no es difícil por casualidad, es difícil porque forma carácter, mata el ego y te acerca a Dios.
Hoy Dios no te está invitando a admirar el camino, te está llamando a caminarlo de verdad.
Oración
Señor, examina mi vida y muéstrame si realmente estoy caminando en tu camino. Perdóname cuando he querido seguirte sin negarme a mí mismo. Dame la valentía para elegir lo correcto sobre lo fácil, lo eterno sobre lo temporal, y tu voluntad sobre la mía. No quiero un camino cómodo, quiero el que me lleva a ti. En el nombre de Jesús. Amén.