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Hay frases en la Palabra de Dios que repetimos con facilidad, pero cuya profundidad solemos pasar por alto. Una de ellas es:


“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” 
Hebreos 12:2, RVR1960


Con frecuencia se nos ha enseñado —y con razón— que poner los ojos en Cristo significa enfocarnos para avanzar hacia la meta final: verle cara a cara, ser hallados en Él y habitar con Él por la eternidad. También se ha explicado que, en medio de la prueba y del proceso de purificación, debemos mantener la mirada fija en Jesús para no retroceder ni volver a aquello de donde Dios nos sacó. Todo esto es verdad.


Pero este versículo encierra una revelación aún más profunda que, cuando la comprendemos, afirma nuestra fe y hace el caminar cristiano más ligero, tal como Jesús prometió:


“Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”
Mateo 11:30, RVR1960.

 

  • Poner los ojos en Cristo no es solo mirar hacia adelante, sino mirar desde su ejemplo, desde su manera de vivir, reaccionar y amar. Jesús fue 100% Dios y 100% hombre, y su vida es el modelo que nos fue dejado. La Escritura nos llama a crecer...


 “hasta que todos lleguemos… a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13, RVR1960).


No podemos parecernos a alguien a quien no miramos continuamente. Aprendemos observando, relacionándonos e imitando.

 

  • Cuando ponemos los ojos en Cristo, encontramos paz en medio del rechazo, porque al mirarlo recordamos que Él también fue rechazado y aun así no se detuvo por el dolor, sino que avanzó hacia el cumplimiento de su propósito.


Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, habituado al sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado y no lo estimamos.” ‭
‭Isaías‬ ‭53‬:‭3‬ ‭NVI‬‬

 

 

  • Poner los ojos en Cristo nos ayuda a atravesar la traición sin permitir que el corazón se llene de amargura o sed de venganza. Al observar cómo Jesús respondió a Judas, aprendemos a pagar bien por mal, tal como la Palabra nos exhorta


No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. No tomen venganza, queridos hermanos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor.” ‭
‭Romanos‬ ‭12‬:‭17‬, ‭19‬ ‭NVI

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  • Poner los ojos en Cristo nos libra de la frustración cuando hay escasez de recursos. Jesús mismo dijo:


“Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza
Mateo 8:20, RVR1960.


Si Él caminó en obediencia aun con carencias, aprendemos que la provisión no define la fidelidad de Dios ni invalida nuestro llamado.

 

  • Poner los ojos en Cristo nos impide sentirnos abandonados cuando no recibimos el respaldo que esperábamos de quienes amamos. Jesús continuó su misión aun cuando su familia no siempre estuvo presente o comprensiva


“Lo cierto es que ni siquiera sus hermanos creían en él.” ‭‭
Juan‬ ‭7‬:‭5‬ ‭NVI‬



  • Poner los ojos en Cristo guarda nuestro corazón de dudar del amor de Dios en medio del dolor que no se quita. En Getsemaní, Jesús pidió que le fuera pasada la copa, pero se rindió a la voluntad del Padre.


“«Padre, si quieres, no me hagas beber este trago amargo; pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya».”‭‭
Lucas‬ ‭22‬:‭42‬ ‭NVI‬‬


Mirarlo nos da fuerza para perseverar aun cuando el aguijón permanece.

 

  • Poner los ojos en Cristo nos forma en compasión y servicio, incluso en medio del duelo. Después de la muerte de Juan el Bautista, Jesús buscó al Padre en oración, muy seguramente para ser consolado, pero no tardó en regresar para seguir sirviendo a las multitudes.


“Luego llegaron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo y le dieron sepultura. Después fueron y avisaron a Jesús. Cuando Jesús recibió la noticia, se retiró él solo en una barca a un lugar solitario. Las multitudes se enteraron y lo siguieron a pie desde los poblados. Cuando Jesús desembarcó y vio tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos.” ‭‭
Mateo‬ ‭14‬:‭12‬-‭14‬ ‭NVI

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  • Poner los ojos en Cristo nos enseña lealtad a Dios por encima de afectos, aun cuando estos vengan de personas cercanas. Jesús fue firme con Pedro cuando este intentó apartarlo del propósito del Padre.


“Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo: —¡De ninguna manera, Señor! ¡Esto no te sucederá jamás! Jesús se volvió y dijo a Pedro:¡Aléjate de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar; no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” ‭‭
Mateo‬ ‭16‬:‭22‬-‭23‬ ‭NVI‬‬

 

  • Poner los ojos en Cristo nos libra de la decepción con las personas y de dejar de amar cuando no hay gratitud. Muchos fueron sanados por Él y no regresaron a darle gloria, pero Jesús continuó amando y sirviendo.


“—¿Acaso no quedaron limpios los diez? —preguntó Jesús—. ¿Dónde están los otros nueve? ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero?” ‭‭
Lucas‬ ‭17‬:‭17‬-‭18‬ ‭NVI


Por eso, poner los ojos en Cristo no es solo vivir con la esperanza eterna de heredar el cielo, sino vivir hoy imitando su vida, reaccionando como Él reaccionó, amando como Él amó y obedeciendo como Él obedeció.


Y ser para otros como dijo el apóstol Pablo:


“Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”
1 Corintios 11:1, RVR1960.

 

 

Oración



Señor Jesús, hoy decido poner mis ojos en ti, no solo para avanzar hacia la meta en la eternidad, sino para parecerme a ti aquí en la tierra. Enséñame a vivir como tú viviste, a responder como tú respondiste y a confiar en el Padre aun cuando no entienda el proceso. Aligera mi caminar con la revelación de tu ejemplo y forma tu carácter en mí. En el nombre de Jesús. Amén.