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“...la constancia y la fidelidad de ustedes en todas las persecuciones…” 2 Tesalonicenses 1:4


Estar bien en cada área de tu vida es el deseo de Dios, pero que hoy no lo estés no significa que Él no esté contigo.


Muchos están confundiendo sufrimiento con abandono; están interpretando el dolor como ausencia de Dios, cuando en realidad, muchas veces es evidencia de que estás caminando correctamente.

 

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” 3 Juan 1:2


Sí, Dios quiere tu bienestar, pero no todo lo que te duele significa que estás fuera de su voluntad, de hecho, muchas veces es lo contrario.


“El sufrimiento me hizo bien…” Salmos 119:71


Esto no es cómodo, pero es verdad. Hay cosas que solo se forman en ti cuando todo se sacude.

  • Carácter
  • Dependencia
  • Obediencia real

 

Porque mientras todo está bien, muchos dicen amar a Dios, pero es en el dolor donde se revela si realmente permaneces.


“…Dios obra en toda situación para el bien…” Romanos 8:28


Este versiculo lo deja claro, no es en "algunas" cosas que Dios obra para nuestro bien, no es solo en las que entiendes. Es en todas. Incluso en las situaciones que vinieron por personas que te hirieron o se levantaron contra ti. Dios no pierde el control. Él usa todo. 


Pero aquí viene la confrontación:


Muchos quieren que Dios haga justicia, pero no quieren responder como Dios manda mientras esperan.


“…yo honraré a los que me honran…” 1 Samuel 2:30


Honrar a Dios no es solo cuando todo está bien. Es cuando decides no vengarte, no contaminarte, no responder igual, aunque tengas razones.


“Es mejor sufrir por hacer el bien…” 1 Pedro 3:17


Sí, duele hacer lo correcto cuando te tratan mal. Duele callar, duele esperar.


Pero ahí es donde muchos fallan:


Se cansan de hacer lo correcto. Se cansan de esperar y terminan reaccionando mal, y en ese punto pierden lo que Dios estaba formando.


“…un hombre de gran perseverancia…” Santiago 5:11


No fue inmediato. No fue fácil. Pero valió la pena resistir.


Así que entiende esto:


Si estás sufriendo por hacer lo correcto, no te estás equivocando, estás siendo probado.


Y la pregunta es directa: ¿Vas a resistir o vas a rendirte justo en el proceso? Porque nadie sale victorioso de una batalla que no enfrenta.


Dios no te prometió un camino fácil, pero sí un final justo. Persevera, no sueltes, no te desvíes.

 


Reflexión


¿Estás interpretando tu sufrimiento como abandono o como proceso?
¿Cómo estás respondiendo en medio del dolor: como Dios manda o como tus emociones dictan?
¿Estás honrando a Dios incluso cuando nadie te honra a ti?

 


Oración


Señor, en medio del dolor reconozco que muchas veces he dudado, me he cansado y he querido rendirme. Perdóname por no responder como Tú esperas. Hoy decido permanecer, honrarte aun en medio del sufrimiento y confiar en que Tú estás obrando en todo. Dame fuerza para resistir, un corazón firme para obedecer y paciencia para esperar tu justicia. En el nombre de Jesús, amén.