Atrás

 

 

Hay personas que solo avanzan cuando ya no tienen otra opción. Esperan a que llegue la crisis, el problema, la necesidad económica, el fracaso o una situación tan incómoda que los obligue a moverse. Mientras todo parece estable, permanecen donde están, aferrados a lo conocido y a lo seguro.


Pero también existen personas que avanzan antes de ser obligadas. Observan las oportunidades, están atentas a lo que Dios está haciendo y toman decisiones estratégicas para crecer, aprender y extenderse hacia lo que el Señor tiene preparado para ellas.


La diferencia no está en que unas tengan menos riesgos que otras. Ambas los tienen. La diferencia está en que unas esperan ser empujadas, mientras las otras deciden avanzar.


La Palabra nos muestra este principio cuando Pablo declara:


“Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta...” Filipenses 3:13-14 RVR1960

Pablo no esperaba circunstancias que lo obligaran a crecer. Él mismo se extendía hacia adelante.


Muchos oran para que Dios abra puertas, pero cuando Él las abre no entran por temor, comodidad o inseguridad. Sin embargo, la Escritura dice:


“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Josué 1:9 RVR1960


Dios promete acompañarnos, pero espera que caminemos.


La fe no consiste únicamente en creer que Dios hará algo. También implica estar dispuesto a moverse cuando Él presenta una oportunidad. Por eso Jesús enseñó:


“Al que tiene, se le dará más; y tendrá en abundancia...” Mateo 13:12 RVR1960


Quien utiliza lo que Dios le entrega recibe más. Quien aprovecha las oportunidades que Dios pone delante de él sigue creciendo. Pero quien se paraliza termina perdiendo incluso aquello que ya tenía.


La comodidad puede parecer segura, pero muchas veces es el lugar donde los sueños, los llamados y los propósitos se estancan.


Dios no nos llamó a vivir reaccionando únicamente cuando la situación se vuelve insostenible. Nos llamó a vivir atentos, preparados y dispuestos a avanzar cuando Él nos muestra el camino.

 

Reflexión


¿Qué estás esperando para avanzar? ¿Una crisis? ¿Una necesidad? ¿Que alguien te empuje? Quizá Dios ya abrió la puerta, pero tú sigues esperando una señal más grande.


Hay oportunidades que no vuelven a pasar dos veces. No permitas que la comodidad te robe el crecimiento que Dios tiene preparado para ti. Porque muchas veces los mayores avances no llegan cuando somos obligados a movernos, sino cuando decidimos hacerlo por fe.

 

Oración

Señor, ayúdame a no vivir aferrado a la comodidad ni esperando que las circunstancias me obliguen a avanzar. Dame discernimiento para reconocer las oportunidades que pones delante de mí y valentía para aprovecharlas. Enséñame a caminar por fe, a extenderme hacia lo que tienes para mí y a no conformarme con permanecer en el mismo lugar. En el nombre de Jesús, amén.