Familias disfuncionales que funcionaron
A continuación enumero algunas de las historias que comenzaron moralmente de forma incorrecta, pero que Dios las convirtió en historias dignas de contar, y hoy las usamos para enseñar:
- A pesar de que David cometió adulterio con la mujer de Urías, fue el hijo que tuvo con ella el que Dios escogió para ser el rey de Israel y para ser el hombre más sabio y rico que jamás ha existido (Hablo de Salomón).
- A pesar de que Abraham aceptó la propuesta de su esposa de acostarse con su criada (Agar), para así conseguir de manera “más rápida” tener un hijo, Dios lo bendijo años más tarde y le dio un hijo con su esposa, del cual desciende la nación de Israel, y también lo hizo muy rico.
- A pesar de que Moisés mató a un egipcio y huyó, Dios lo escogió como libertador del pueblo hebreo y lo usó para desatar las 10 plagas a Egipto, y muchas maravillas más como dividir en dos el mar rojo y sacar agua de una roca para dar de beber a miles de personas, y no solo esto, también limpió su reputación, pues a ese Moises, el cual fue un asesino, la biblia lo llama “el hombre más manso que ha existido sobre la faz de la tierra”.
- A pesar de qué Jacob obtuvo la primogenitura de manera errada, (robándola y mintiéndole a su padre), Dios lo escogió para ser el padre de las 12 tribus de Israel y para bendecirlo grandemente también con riquezas y con el perdón de su hermano, el cual quería matarlo por haberle robado lo que le pertenecía.
Sí, todos estos hombres vivieron procesos duros y difíciles a causa de los errores que cometieron, pues debieron ser procesados por Dios para depurar en ellos todos esos sentimientos malos, esas heridas, y esos pensamientos equívocos que tenían, los cuales los empujaron a actuar de esa forma.
Sí, fueron procesados, pero el Señor no los desechó, sino que trabajó con ellos y restauró sus vidas.
Cada error traerá su consecuencia, pero Dios recicla todo, incluso nuestras faltas para ayudarnos a crecer; Dios no es como el hombre que te desecha, te desaprueba, te señala y te juzga por tus errores pasados o por los que incluso has cometido estando en el camino de Dios.
Esto no quiere decir que tengamos libertad de pecar, sino que debería abrumarnos tan abundante gracia que debemos ser impulsados a corresponderla.
“Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo trae beneficio. No se preocupen por su propio bien, sino por el bien de los demás.” 1 Corintios 10:23-24 NTV
Dios observa cuál es la conducta errada que está haciendo que te equivoques, y te corrige con amor; mientras tú estés dispuesto, él te acompañará durante el proceso hasta cumplir su propósito en tu vida. Él no te abandonará, ni te desechará mientras tu corazón esté abierto y tú decisión cada día sea seguir aprendiendo y avanzado en él.
“La ley de Dios fue entregada para que toda la gente se diera cuenta de la magnitud de su pecado, pero mientras más pecaba la gente, más abundaba la gracia maravillosa de Dios. Entonces, así como el pecado reinó sobre todos y los llevó a la muerte, ahora reina en cambio la gracia maravillosa de Dios, la cual nos pone en la relación correcta con él y nos da como resultado la vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.” Romanos 5:20-21 NTV
Estas historias no siguen precisamente una narrativa lineal y perfecta como los cuentos de hadas y de príncipes y princesas, y es precisamente porque no son un cuento, son historias, vidas reales golpeadas de errores, abrazadas de consecuencias, azotadas por circunstancias humanamente incontrolables. Estas historias no son relevantes por seguir un patrón moral y aceptable de conducta, sino por permanecer, levantarse, avanzar y trascender a pesar de lo vivido.
Oración
Señor, gracias porque no nos desechas por nuestros errores, sino que nos procesas con amor y nos restauras con tu gracia. Toma nuestras historias, aun las rotas, y transfórmalas para cumplir tu propósito en nosotros. En el nombre de Jesús. Amén.