Atrás

 

 

 

“Así pues, estimados hermanos… procuren la salvación de todos ustedes, y háganlo con temor y respeto hacia Dios.” Filipenses 2:12 PDT


Has tenido ayuda. Has tenido dirección. Has tenido personas que Dios usó para levantarte, aconsejarte y sostenerte. Pero hay algo que debes entender: no eran tu fuente, eran un instrumento, yDios no permite que dependas de instrumentos para siempre.


Hubo un tiempo donde necesitabas que te enseñaran, que te corrigieran, que te sostuvieran, pero ese tiempo tenía un propósito: formarte, no volverte dependiente. Incluso Moisés, un hombre escogido por Dios, tuvo un momento donde necesitó que le sostuvieran los brazos:


“Cuando a Moisés se le cansaron los brazos… Aarón y Hur sostuvieron sus brazos…” Éxodo 17:12 NVI


Pero eso fue momentáneo, no permanente.


Hoy muchos están estancados porque siguen esperando que alguien más los levante, los anime, los busque, los empuje, cuando Dios ya les dio lo necesario para caminar solos con Él.


No es que te falte ayuda, es que no has asumido tu responsabilidad.


“Las enseñanzas que les di fueron como leche… todavía no han crecido espiritualmente…” 1 Corintios 3:2-3 PDT


¿Hasta cuándo vas a seguir dependiendo de lo básico? ¿Hasta cuándo vas a necesitar que otros te recuerden buscar a Dios? Estás en un punto donde ya no es falta de enseñanza, es falta de decisión.


“El que se alimenta con leche todavía es un bebé… la comida sólida es para los que han crecido…” Hebreos 5:13-14 PDT

 

Dios hoy te confronta

  • Ya no puedes seguir siendo un creyente dependiente
  • Ya no puedes seguir viviendo de lo que otros te dan
  • Ya no puedes seguir justificando tu debilidad

 

Si hoy estás lejos, no es porque nadie te ayudó, es porque no hiciste tu parte con lo que recibiste, pero también hay una buena noticia: si Dios permitió que caminaras sin apoyo constante, es porque confía en que ya puedes sostenerte en Él.


Es tiempo de dejar de ser sostenido y empezar a sostener a otros. Deja de mirar quién te falta y empieza a responderle a Dios con lo que ya te dio.

 

Oración


Señor, perdóname si he dependido más de las personas que de ti. Hoy decido asumir mi responsabilidad espiritual. Enséñame a buscarte por mí mismo, a crecer, a madurar y a vivir una fe firme. Hazme fuerte en ti y úsame también para levantar a otros. En el nombre de Jesús. Amén.