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Amar no es una opción para el creyente, es la evidencia más clara de que realmente seguimos a Jesús.


“De este modo todos sabrán que
son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.” Juan 13:35 (NVI)


El amor no es solo una emoción, es el fundamento de todo.
Es lo que respalda nuestra fe, nuestras palabras y nuestras acciones. Sin amor, todo lo demás pierde valor.


“Si no tengo amor… soy como un metal que resuena… De nada me sirve…” 1 Corintios 13:1-3 TLA


Y sin embargo, hoy muchos no se atreven a amar, no porque no quieran, sino porque algo se los impide.



Por miedo


Temen ser heridos, rechazados o no correspondidos. Prefieren protegerse antes que entregarse. Pero en ese intento de evitar el dolor, también se están negando a vivir la plenitud.


“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” 1 Juan 4:8 RVR1960


Un alma que no ama, es un alma que no ha experimentado completamente a Dios.



Por vergüenza


La sociedad ha enseñado que amar es debilidad.
Que mostrar cariño expone, que sentir profundo es ser ingenuo. Pero la verdadera vergüenza no es amar, la verdadera vergüenza es tener amor y desperdiciarlo.


Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero
el mayor de ellos es el amor. 1 Corintios 13:13 RVR1960



Por orgullo


Muchos no aman porque esperan recibir primero. No perdonan, no ceden, no se entregan. Olvidan que ya fueron amados primero por Dios.


El orgullo endurece el corazón y bloquea el amor.
Y sin amor, no hay vida espiritual saludable.


“El amor es paciente y bondadoso… no
es orgullosono se da por vencido…” 1 Corintios 13:4-8 NTV


Hay corazones que dejaron de amar por heridas del pasado. Cicatrices que los llevaron a cerrarse. Pero hoy Dios te dice: sí se puede volver a amar. Tal vez al inicio cueste. Tal vez tengas que hacerlo con intención. Pero con el tiempo, amar sana, libera y transforma.


“Sobre todo, ámense profundamente… porque el amor cubre multitud de pecados.” 1 Pedro 4:8 NTV


Amar no solo bendice a otros, también sana tu corazón. Porque amar es reflejar a Dios.


“Ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado.”
Juan 15:12 NTV


Hoy es un buen día para soltar el miedo, la vergüenza y el orgullo. Vuelve a amar. No desde tus fuerzas, sino desde el amor que Dios ya depositó en ti.


Recuerda: no amar quizá te proteja del dolor, pero también te aleja del propósito.

 

Oración


Señor, hoy reconozco que muchas veces he permitido que el miedo, el orgullo o las heridas apaguen el amor en mi corazón.
Sana lo que está roto en mí y enséñame a amar como tú amas.


Dame un corazón dispuesto a perdonar, a dar y a reflejarte en todo lo que hago.
No quiero cerrar mi corazón, quiero vivir en el amor que viene de ti. En el nombre de Jesús. Amén.